La palabra ORNITORRINCO proviene del griego «pie plano»; es un animal que siempre ha fascinado, una de las especies de monotremas, grupo que reúne a los únicos mamíferos que ponen huevos en lugar de dar a luz crías vivas. El apareamiento sucede solo una vez al año y pone de 1 a 3 huevos. Estos huevos son incubados por las madres durante 15 días, tras haberlo gestado en su vientre durante 28 días.
Los ORNITORRINCOS son originarios de AUSTRALIA y de la isla de TASMANIA. Son semiacuáticos. Sus hábitats suelen ser ríos y riachuelos. Sus madrigueras son túneles con muchas galerías excavadas en las orillas de los ríos y las hembras excavan frecuentemente dos madrigueras: una para las crías y otra para ella y el macho…
El ORNITORRINCO macho posee un espolón en las patas traseras conectado con glándulas venenosas. Son torpes en la tierra pero muy eficaces en el agua con su cuerpo hidrodinámico; corre a cargo de las patas delanteras y las traseras y la cola actúan como timones.
El ORNITORRINCO es una ventana viva al pasado, nos recuerda que es un fósil viviente con 187 millones de años de evolución propia a sus espaldas, que combina caracteres heredados del ancestro común con innovaciones que no tiene ningún otro vertebrado. Es un animal carnívoro y para ayudar a triturar la comida se meten en el hocico algunas piedras…
Este animal en peligro de extinción, según la mitología aborigen australiana, nació de la unión entre una pata de agua desobediente y un roedor. Tras este suceso, la pata puso huevos de los cuales nacieron crías con pelaje en lugar de plumas, combinando el cuerpo de un mamífero con los rasgos de un ave. Así surgió esta especie única que pone huevos y segrega leche.
Cuando los exploradores europeos enviaron el primer ejemplar a EUROPA en 1799, los científicos del MUSEO de HISTORIA NATURAL de LONDRES, al estudiar al animal disecado, creyeron que era una broma. El tiempo demostró que era un animal real, un mamífero ovíparo que desafiaba las reglas de la biología tradicional.
El raro animal se llamaba WINSTON en honor a su futuro propietario, el primer ministro británico «WINSTON CHURCHILL». El motivo era poderoso: la Segunda Guerra Mundial se estaba extendiendo hacia el Pacífico y llegaba a las puertas de AUSTRALIA. Pero en medio de la guerra, el ORNITORRINCO WINSTON, fue encontrado muerto y por temor a un posible incidente diplomático, su muerte fue ocultada. El exótico animal fue disecado y corrieron rumores que había sido una víctima más de los nazis. En realidad, su muerte era y sigue siendo un misterio…
Jierro
Imagen: Charles J. Sharp, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
