El Perro de Aguas Español es una de las razas más antiguas y misteriosas del mundo. Son muy resistentes al frío, muy inteligentes y fáciles de entrenar, dotados de una prodigiosa memoria, vivaces y amantes del juego, es un perro extraordinariamente atractivo con un pelaje muy denso y resistente al agua…
Es probable que los antepasados de los «Turcos Andaluces» sean los antiguos «perros de Aguas» españoles que tradicionalmente se han dedicado al pastoreo en la trashumancia, en las migraciones anuales, de los pastos de invierno a los de verano y viceversa…
Por un lado se hicieron imprescindibles los enormes Mastines de gran tamaño y potencia capaces de enfrentarse al lobo y a las demás fieras salvajes y por otro lado fueron seleccionando otros perros de menor tamaño para la conducción del ganado. Es probable que los «Turcos Andaluces» sean los antiguos «Perros de Aguas» españoles (siglo X) con características concretas en lo que se refiere a las lanas, el carácter y comportamiento. Otra teoría, de ahí el nombre de «Turco Andaluz», es que vinieran en barcos de bandera turca en la exportación de nuestras ovejas merinas hacia Australia (siglo XVIII-XIX). Esta posibilidad también puede ser dado que aún en las costas de TURQUÍA continúan realizando, perros de características similares, la tarea de conducir a las piaras y a los rebaños desde los embarcaderos a las naves…
También hay quien defiende la posibilidad de que sean los descendientes de los perros que acompañaron a los musulmanes durante su dominación de la península, pero en la actualidad, en los países del NORTE DE ÁFRICA no quedan de estos perros, mientras que en TURQUÍA sí.
Esta raza es única en cuanto a su capacidad de buceo, son adiestrados para detectar drogas, perros de rescate «ES UN PERRO QUE LO DA TODO POR TI», también famoso por ser ayudante de los pescadores y marineros, en algunos puertos hacían las funciones de recogida de amarras.
Gracias a los cabreros andaluces, se ha conservado intacta una raza cuya labor no tiene precio para muchas familias campesinas. Pocos espectáculos tan bellos como ver a estos perros manejar piaras, escuchar el variante tono de sus ladridos para tornar al animal descarriado e introducirlo en el aprisco.
Dice la leyenda que el propio NAPOLEÓN se enamoró del «Perro de Aguas» español y de regreso a Francia se llevó con él unos cuantos ejemplares…
Jierro
