Los relojes son instrumentos que miden y muestran el tiempo. Las primeras observaciones del tiempo se hicieron a partir de la posición del sol, la rotación de la tierra, las mareas, las fases de la luna… Sin embargo los relojes se hicieron necesarios para medir las fracciones del día con más exactitud.
Hace 4000 años en Egipto se inventó el reloj de sol: obeliscos, menhires y crónlechs son testigos. El reloj de agua o clepsidra se encontró en un templo egipcio e indicaba la hora durante la noche al vaciarse un depósito de agua.
En 1490 cuenta la leyenda que el maestro relojero HANUS fue quien construyó El RELOJ DE PRAGA.
El reloj astronómico era un verdadero avance para la época, y su belleza no era comparable con nada del momento. Por ello, eran muchos los mercaderes que hacían parada en PRAGA para ver con sus propios ojos el reloj del Puente de San Carlos, una auténtica obra de arte, y se dice que es un amuleto que mantiene a salvo la ciudad.
Su fama fue tal, que no tardaron en llegarle ofertas a HANUS para replicar dicho reloj.
Cuando está oferta llegó a oídos de los gobernadores de PRAGA, rápidamente convocaron a HANUS para preguntarle si sería capaz de replicar el famoso reloj de PRAGA. Él, dijo que sí. Y los gobernadores enfadados decidieron quemarle los ojos al maestro relojero…
Cuenta la leyenda, que la pena del maestro relojero era tal por no volver a ver su obra maestra, que le pidió a su ayudante le acompañará para tocar el reloj por última vez.
Al llegar allí HANUS metió la mano en el mecanismo para destrozarlo. Y murió al perder la mano desangrándose allí mismo.
Cuenta la leyenda que cada vez que se para ocurre algo malo en la ciudad. Así fue al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis la atacaron…
Allí sigue el reloj astronómico en la Plaza de la ciudad vieja de PRAGA en la torre del Ayuntamiento, donde se puede ver «bailar» a los habitantes del reloj de PRAGA a cada hora en punto entre las nueve de la mañana hasta las nueve de la noche…
Jierro
