Años después de los VIAJES de COLÓN, comenzaron a aparecer escritos que afirmaban que existía el rumor de que Cristóbal Colón no había sido el primero en viajar al NUEVO MUNDO, se hablaba de un piloto anónimo de un navío que pudo llegar a las costas americanas, y que le confiaría sus conocimientos a COLÓN.
El padre Bartolomé de las Casas narra la historia de un navío que se ve envuelto en una tormenta y desviado de su ruta original fue a parar a las Islas del Caribe. Según la leyenda extendida a principios del siglo XVII por el Inca Garcilaso, ALONSO SÁNCHEZ de HUELVA en el 1476, fue el «PROTONAUTA» que pasó información a COLÓN para alcanzar la otra costa Atlántica.
A día de hoy, nadie ha podido demostrar que un
«PRENAUTA», un supuesto navegante español hubiera servido a COLÓN para elaborar su plan de navegación a través del Océano. Surge el mito de que COLÓN eligió la comarca del TINTO – ODIEL (HUELVA) porque sabía de las historias del piloto ALONSO SÁNCHEZ, el cual le había confiado sus mapas del Nuevo Mundo.
Parece ser que en el siglo XVI, apareció una nota en latín de Pedro Mártir, en la que explica que COLÓN, que habitaba en las Islas Madeira (PORTUGAL), acogió a un piloto enfermo de muerte y éste en persona le dio noticias a COLÓN de aquellas regiones de ultramar en el año 1475.
Este fue el primer principio y origen del descubrimiento del NUEVO MUNDO. La tradición oral habría transmitido la historia de él y una veintena de marineros… que se encontraron con una tribu indígena y le ayudaron a regresar a España.
Después de otro mes de travesía, llegaron a MADEIRA tan sólo 5 supervivientes, ALONSO SÁNCHEZ fue albergado en la propia casa de COLÓN y éste le transmitió toda la información de los dos meses de travesía.
El protagonismo de la provincia de HUELVA en el descubrimiento de AMÉRICA es incuestionable. En la ciudad de HUELVA son varios los elementos que recuerdan a este navegante: Un Instituto de Secundaria, un barco de salvamento del puerto y un monumento en los Jardines del Muelle (1970)…
Jierro
