El ser humano ha buscado, busca y buscará siempre la fuente de la felicidad. Pero la felicidad se genera en nuestro interior y no colma los sentidos sino el corazón.
El bienestar viene de fuera, las personas estamos demasiado apegadas a los sentidos, de tal manera que llegamos incluso a negar que exista lo que nuestros sentidos no son capaces de detectar.
Una de las claves de la felicidad es aprender a vivir el momento presente y no insistir en los errores del pasado ni preocuparse por lo que pueda deparar el futuro. Saborear las alegrías de la vida. Hay que ser positivo y aceptar las imperfecciones de cada uno, nadie es perfecto…
Cuando tenemos un objetivo por el que luchar, algo que esperar, da sentido a nuestra vida, hay que aprender a ser paciente y disfrutar del CAMINO apreciando más las cosas buenas de la vida, simplificándolas y centrándonos en lo que es realmente importante.
Los seres humanos somos criaturas sociales desarrollando relaciones sólidas y siendo fiel a nosotros mismos, al conectar con los demás podremos estar más satisfechos con la vida…
La clave principal para ser feliz es disfrutar de lo que se tiene en cada momento. Se percibe que la soledad a menudo es «tóxica » para el ser humano, los investigadores han apreciado que con unas «relaciones sanas» y de calidad, las personas gozan de mejor memoria y condiciones físicas en la última etapa de su vida.
Por otra parte la risa fortalece el sistema inmunológico, ejercita el corazón, relaja la musculatura y la mente, mejora la respiración, aumenta la memoria y reduce la depresión y la ansiedad.
Hay que cultivar la felicidad día a día, porque es un proceso, no un destino, es el estado de aceptación y disfrute del momento presente, es el «AQUÍ Y AHORA»…
Jierro