El SURF tiene sus orígenes en POLINESIA, donde los antiguos habitantes de islas como TAHITÍ y HAWAI practicaban el deslizamiento sobre las olas mucho antes de la llegada de los europeos. Se cree que esta práctica se remonta al menos al siglo XV, y formaba parte de su cultura y rituales.
El SURF era una práctica común entre los habitantes de las islas hawaianas, servía para que los líderes tribales se enfrentaran al mar para demostrar su poder y superioridad. Se cortaban troncos del Árbol del Pan según un ritual antiguo, se retaban a duelos de SURF, y el ganador obtenía un mejor lugar en la tribu.
El SURF era una actividad espiritual para los polinesios, profundamente arraigada en su religión y cultura. Con la colonización y la llegada de los misioneros cristianos en el siglo XIX, el SURF fue visto como una práctica pagana y con el tiempo casi desapareció, manteniéndose sólo en pequeñas comunidades…
Cabalgar sobre las olas, esa especie de baile sobre un suelo de espuma que es el SURF se extiende hoy por decenas de playas despertando la admiración de quienes contemplan las virguerías de estos equilibristas. El paisaje de las playas desde hace décadas, se llena, año tras año, de tablas de individuos ataviados con los característicos trajes usados para soportar las caídas y los golpes de olas.
Por ejemplo, en TARIFA nadie se sorprende por encontrarse frente a estos deportistas, es una práctica habitual, hasta el punto de que ciertas poblaciones parecen unidas indisolublemente a tan refrescante divertimento. No hace tantos años nada podía ser más extraño a los ojos de un español de a pie observar cómo atravesaba la arena una persona con una extravagante tabla de madera bajo la axila para, acto seguido, dejar que ésta flotase sobre el mar y situarse sobre ella.
Fue HOLLYWOOD quien extendió esta extravagancia aunque, para ser exactos, habríamos de decir que fue uno de los guionistas de cine de los años 50, PETER VIERTEL, donde el surfista se inició en esta práctica en BIARRITZ, en el país vasco-francés. Luego con rapidez se extendió por todo el resto de España y Europa…
VIERTEL aprovechó el rodaje de la película «Fiesta en Pamplona», basada en la novela de HEMINGWAY y escondió un par de tablas de SURF junto al equipo con el que se iban a grabar imágenes de los Sanfermines. Había quedado con un amigo a 40 kilómetros de San Sebastián pero al no poder acudir, él siguió sus planes tal y como los había previsto. Se quedó en BIARRITZ unos cuantos días alejado de las playas de CALIFORNIA, de EEUU, de obligaciones laborales y familiares y LIBRE, pese a su falta de experiencia, se lanzó al mar con la tabla. Sin duda fueron muchos los golpes secos contra el mar, muchas las arremetidas de Neptuno que no supo esquivar, pero con tesón y la ayuda de otros jóvenes que empezaban a experimentar la satisfacción que ofrecía aquel deporte, aprendió a surfear, y ya nunca dejó de escurrirse entre el oleaje…
Jierro
