El 22 de septiembre de 1522, ALMERÍA sufrió, hace 500 años, el peor terremoto de la Historia de España y su epicentro estuvo situado en Las Alpujarras. Las fallas activas que hay, con continuos microterremotos, también pueden provocar que haya de nuevo un gran terremoto de magnitud 6 o 7 grados.
«Uno se acuerda de SANTA BÁRBARA cuando truena»
La actividad sísmica de ALMERÍA es una constante histórica y eso debería exigir que las construcciones modernas tengan en cuenta esas circunstancias.
El origen de un terremoto es un deslizamiento brusco a lo largo de una superficie (falla) que se localiza normalmente a varios kilómetros de profundidad… El movimiento de una FALLA puede empujar a otra FALLA que puede romper, algo así como los palillos japoneses apilados que al sacar uno, sin esperarlo caen otros.
El seísmo tuvo lugar entre la capital y el VALLE de ANDARAX (Alpujarras de Almería) y causó estragos en edificaciones históricas, incluyendo la ALCAZABA y las MURALLAS de la ciudad. Además fue tan violento que provocó grandes grietas en los muros y torres de la ALHAMBRA de GRANADA.
A la larga, provocó el nacimiento de la ciudad, tal y como la conocemos en la actualidad. Hubo muertos, hubo destrucción, pero no en los niveles que se había dicho y un análisis crítico de la documentación lo demuestra. Por ejemplo, las Instituciones, Iglesias y Ayuntamiento, siguieron funcionando, sólo destruyó totalmente «la Iglesia de San Pedro»…
Pero desde luego el terremoto de 1522 tuvo un efecto importante en el futuro de la ciudad. En 1489, cuando los REYES CATÓLICOS entraron en ALMERÍA, el barrio de pescadería «CHANCA» no existía, la población se concentraba en la «AL MEDINA» y al este «el arrabal de la MURALLA», una zona más despejada con pequeños huertos. Tras el terremoto de 1522, se aceleran los proyectos de construcción de la catedral, iglesias y conventos en la antigua MURALLA, mientras se abandona continuar la CATEDRAL en la antigua MEZQUITA y el Hospital Real Santa María de la Magdalena.
Una de las mayores preocupaciones era la defensa de la ciudad, puesto que las murallas quedaron muy dañadas y expuestas a ataques provenientes del mar. El núcleo urbano potente pasa de la ALMEDINA (época andalusí) a la zona de la MUSALLA (alrededor de la Catedral).
En ALMERÍA entre la CORDILLERA BÉTICA y el MAR de ALBORÁN la actividad sísmica sigue presente…
Jierro
Imagen: Thelongbaker, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
