La robotización de las fábricas aumenta y provoca mayor desigualdad entre los trabajadores no cualificados, los cuales, son víctimas en su trabajo actual y en su futuro desempleo.
Millones de personas en todo el mundo que no son TRABAJADORES ESENCIALES han arriesgado su vida empaquetando, llenando cajas, limpiando casas y almacenes o repartiendo paquetes de AMAZON y comida a domicilio por menos de 10€ la hora. Y lo hemos visto durante la crisis del COVID-19, los que han podido quedarse en casa y los que no…
Las fábricas sin empleados son las que más han crecido, en los últimos años famosas por contratar a pocos trabajadores muy bien pagados y explotar a miles de millones de todo el mundo, a través de herramientas diseñadas para hacer tareas informales, generando algo parecido al empleo, pero sin asumir las responsabilidades que derivan de él… También son famosas esas fábricas por consumir dinero público sin pagar impuestos.
El problema no es la marcha del progreso hacia un mundo que no necesita la fuerza obrera, sino el abandono de responsabilidades por parte de todas las Instituciones diseñadas para garantizar los derechos del trabajador.
En CHINA se ha inaugurado la primera fábrica sin trabajadores. Era algo que tarde o temprano tenía que pasar, donde tan solo un puñado de personas deban seguir trabajando. Ante los bajos sueldos y las altas tasas de alquiler y comida los trabajadores han sufrido una masiva migración de personas a sus lugares de nacimiento donde los gastos se reducen. Esta tendencia de sustituir a humanos por robots es el paso que conduce a un único camino, la autorización de las fábricas año a año será mayor…
Según pronostica el magnate del software BILL GATES se avecina una nueva revolución que dejará en la cuneta a camareros, conductores, dependientes, teleoperadores e incluso enfermeros. Esos y otros muchos trabajos desaparecerán porque serán asumidos por los robots.
Las máquinas desafían al hombre y desaparecerán «profesiones antiguas», aunque siempre será necesaria la supervisión de los humanos. «Pero es indudable que habrá que reciclarse, adquirir nuevas competencias y nuevas habilidades».
Hoy nos enfrentamos en plena revolución de la Información a alteraciones fundamentales en nuestros modos de vivir y trabajar. La diferencia está en que la revolución en curso ha originado en una sola década tantos cambios como ocasionó la Revolución Industrial a lo largo de un siglo…
Jierro
