En cada amanecida

En cada amanecida

En cada amanecida,
tras la noche, la luz de la aurora,
de colores pinta el cielo,
dibujando de extraña fantasía,
gigantes y caminos inciertos.

Cuando vuelvo de nuevo a la playa,
las olas en sus vaivenes murmuran,
al llegar a la orilla solitaria,
y los mismos versos deshojan,
palabras, música y palabras.

El tiempo que el reloj ha marcado,
está en la verdad desnuda,
escrita en mi cansado espíritu,
y en la cara oculta de la luna.

Llega el susurro de los pinos,
el retozar errante de la arena,
chispea con la hojarasca,
besos salados de mar bravío,
entre el crepúsculo y el alba…

Jierro

Imagen: Anna Janina33, CC BY 3.0


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