La energía solar no es una solución por si sola, ni la energía eólica. Pero utilizando estas dos energías en combinación con la energía geotérmica o la hidroeléctrica podemos diversificar las fuentes de energía a disposición de una comunidad. Los seres humanos somos parte de un todo llamado mundo natural y debemos buscar una relación armoniosa con él y a una escala que permita a cada individuo comprender claramente el papel que la naturaleza desempeña en su vida. La manera más apropiada de crear una «sociedad ecológica» implica el desarrollo de una cultura y de un modo de pensar y de sus relaciones con los demás.
No es posible concebir tecnologías alternativas sin concebir comunidades alternativas. Asistimos a tal desarrollo de la tecnología que puesta al servicio de la dominación puede producir más destrozos en una sola generación que todo lo que se haya podido hacer en milenios, tenemos como ejemplo «la guerra tecnológica».
En las ciudades, los habitantes tienen que comprender los mecanismos sociales y el funcionamiento de la comunidad para participar directamente en su gestión. Tres principios deben ser respetados:
Primero, debemos desarrollar una tecnología a pequeña escala.
Segundo, producir bienes duraderos en lugar de bienes que se fabriquen poco resistentes a propósito y que constantemente tienen que ser reparados o sea productos de calidad.
Tercero, no tenemos necesidad de instalaciones gigantes para producir la mayor parte de los bienes que necesitamos hoy para sobrevivir y para nuestra comodidad…
Un ejemplo histórico puede ser la ciudad griega de Atenas donde se había establecido que el ciudadano tenía que comprender los mecanismos sociales de la comunidad para participar directamente en su gestión. La sociedad más rica es la sociedad en la que sus miembros son gentes ya altamente individualizadas, donde el yo puede participar directamente en la autodeterminación de la sociedad.
La «REGLA DE ORO» griega deriva de esta visión de las cosas, al igual que la concepción del «HOMBRE COMPLETO»…
Jierro
Imagen: Bureau of Land Management, CC BY 2.0
