Equilibrio mente-cuerpo

Ir por la vida con un cuerpo tenso es como conducir un coche con los frenos puestos. ¿Cómo puede ser esto posible? ¿cómo un cuerpo puede resultar tan expresivo en cuanto al interior de uno?

El origen se pierde en el tiempo, posiblemente en las importantes experiencias de la infancia, en las relaciones con sus padres hablándoles de las actitudes generales respecto al placer y la ofensa, de los tipos de conducta que escogería en determinadas situaciones y de los puntos débiles y fuertes de la personalidad…

Nosotros tenemos un cuerpo al que a menudo recargamos con drogas para ocultar una enfermedad, o no lo alimentamos convenientemente, o le escatimamos el oxígeno y el ejercicio que le son necesarios, aunque en estas ocasiones estamos convencidos de que los asuntos donde nos encontramos implicados son más importantes y por supuesto, nuestro cuerpo puede esperar.

Mientras el cuerpo pueda conservar por sí solo la salud, no entraremos en conflicto con él. El cuerpo y la mente han sido considerados tradicionalmente inseparables de la esencia humana, nuestro cuerpo y nuestra mente son reflejos el uno del otro.

Para recobrar la amorosa relación entre nuestros cuerpos y nuestras mentes, en Occidente han surgido técnicas psicofísicas y de Oriente han llegado ciertos tipos de masajes, digitopuntura, el Siatsu y diversas prácticas de yoga. Observándonos a nosotros mismos descubriremos detalles, gestos, expresiones, etc. que nos harán recapacitar en lo que somos y en lo que hemos vivido para serlo. Parece ser que el cuerpo es un amplio cuadro de circuitos, y que el masaje viene a ser una llave que abre sus diversas zonas.

«TAT TWAM ASÍ»: «Tú eres Eso»; es decir, tú no eres tu cuerpo, tú no eres tu mente, tú no eres tus deseos, tú no eres tus emociones, ni tampoco tus posesiones, «TÚ ERES ESO»…

Del aprendizaje, de considerar la realidad con otra perspectiva, puede surgir una nueva forma más rica y plena de relacionarnos con los demás…

Jierro


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