El sol de otoño alinea cañas de pescar,
bajo el cielo de un amor de fuego,
pintado en un rojizo atardecer,
sobre la arena arrugada del suelo,
donde mustios lirios de mar cercados,
entre un pequeño bando de palomas,
que escarban y buscan alimentos…
En los pliegues de las olas,
saltan doradas y peces pequeños,
los tranquilos y pacientes pescadores,
bajo sus anchos y calados sombreros,
lanzan al agua el sedal,
con cebos de colores en el anzuelo.
Septiembre de tormentas preñado,
augura lluvias y aguaceros,
los montes que miran a la playa,
esperan el agua bendita del cielo.
Sin embargo, en las calles del mundo,
con la gente se despierta el sueño,
el otoño trae cambios a PALESTINA:
PAZ, ESPERANZA y RECONOCIMIENTO…
Jierro
