En el SIGLO XXI, cuesta creer que la esclavitud exista… En un cuarto oscuro y mal ventilado del norte de la INDIA, varios niños trabajan 10 horas diarias todos los días de la semana, encorvados sobre unos quemadores de gas para hacer unas pulseras que se venderán a 70 céntimos la docena. Estos pequeños han sido vendidos por sus padres al dueño del taller a cambio de dinero. El precio medio que convierte en esclavo a un niño indio es de 35…
Pensamos en la esclavitud como en algo pasado, entonces los negros cargados de cadenas eran raptados y obligados a trabajar como esclavos. Hoy las personas vulnerables son abocadas a la esclavitud del encadenamiento con la engañosa expectativa de una vida mejor…
Son tantos porque hay muchos desesperados en el mundo. Los archivos rebozan de informes de cuadrillas de esclavos brasileños que talan la AMAZONÍA para obtener carbón destinado a la industria del acero, peones agrícolas de la INDIA ligados a los terratenientes por unas deudas heredadas de sus padres y que transmitirán a sus hijos, niños paquistaníes de cinco y seis años que trabajan de jockeys de camellos de carreras en el GOLFO PÉRSICO, niñas prostitutas de THAILANDIA…
Casi invariablemente, quienes no pueden emigrar legalmente o pagar por adelantado para cruzar clandestinamente la frontera acaban en manos de las mafias. El contrabando de extranjeros (traer al país a inmigrantes sin papeles que luego encuentran trabajos remunerados) y el tráfico de seres humanos (en el que las personas son esclavizadas o vendidas por los traficantes) operan del mismo modo, utilizando las mismas rutas…
Hay que recalcar la diferencia entre la pequeña banda de traficantes y las redes a gran escala que disponen de INTERNET y de CUENTAS BANCARIAS. En EUROPA occidental a través de la provincia de TRIESTE (ITALIA), en las últimas décadas del siglo XX, las mafias de traficantes y contrabandistas introdujeron a 35.000 personas por año guiándolas durante la noche por las escarpadas montañas y bosques que bordean la frontera con ESLOVENIA. Pero éste es sólo uno de los corredores que existen entre el mundo de los pobres y de los ricos.
Sus hogares atrasados por las guerras quedaron reducidos a ruinas, grandes extensiones de sus tierras no han visto la lluvia durante los últimos años y el precio mundial de los productos cultivados se ha desplomado para quienes lo producen, quedando el beneficio para las grandes multinacionales… Más de tres mil millones de personas tienen que malvivir con menos de 2€ diarios…
Jierro