Desde las más primitivas civilizaciones, el ser humano se ocupó no solo de ir perfeccionando y extendiendo el cultivo de plantas para su alimentación, sino que, al mismo tiempo, trató de buscar en ellas propiedades medicinales, gran parte de las cuales fueron transmitiéndose oralmente, de generación en generación o quedaron escritas.
Actualmente tras varios milenios de tradición, el conocimiento de las propiedades medicinales de numerosas plantas se ha ampliado de forma notoria gracias a los modernos métodos de investigación… Sin embargo, sólo se ha investigado un 10 por ciento de los alrededor de 40.000 tipos diferentes de plantas que en este momento viven en nuestro planeta.
HERODOTO, el conocido historiador griego, llegó a escribir de los egipcios: En Egipto cada médico se ocupa de una única enfermedad; por dicho motivo, el número de médicos es muy elevado.Es un indicador del «alto nivel» que llegó a alcanzar la medicina egipcia. Plantas medicinales como el hinojo, el lino, el ajo, el ricino o el arce, entre otras muchas, eran conocidas y empleadas ya en aquel tiempo. Griegos y romanos recogieron, así mismo, gran parte de la herencia dejada por la medicina egipcia…
Con la Edad Media llega una época de estancamiento. Ciencia, magia y brujería se consideran, en muchos casos, una misma cosa. Sólo gracias a la labor de algunos monjes conocedores del latín y el griego se mantuvo parte de dicha cultura, si bien encerrada en el silencio de los monasterios.
Llega el Renacimiento y una nueva concepción de la vida aflora en el mundo Occidental. PARACELSO, el gran médico suizo, trata de estudiar y conocer «el alma de las plantas» de la que supone procede su fuerza curativa.
Es la época de los grandes botánicos y de los importantes centros botánicos como el de Montpellier…
En pleno siglo XX el prestigioso médico francés H. LECLERC (1870-1955) introduce el concepto de FITOTERAPIA como «la ciencia que se ocupa del empleo de las plantas medicinales (o sus extractos) en el tratamiento de los enfermos».
Hay que recordar unas palabras pronunciadas hace más de 3000 años por ASCLEPIO DE TESSALIA, sobre el orden de importancia de las distintas medicinas y que no han perdido actualidad: «Primero PALABRA, después LA PLANTA, en el último término EL CUCHILLO»… En los términos médicos actuales habría que incluir en el último apartado «grosso modo», un buen grupo de los quimioterápicos químicos…
Jierro
Imagen: Tasnim News Agency, CC BY 4.0
