Doña Paquita, ecologista pionera nació en Castellón (1911) y murió en Almería con 103 años… Los González-Díaz fueron prácticamente dueños de CABO DE GATA y su gestión alejó esta tierra natural de la especulación urbanística. La familia batalló para conseguir alejar la autovía del Mediterráneo que habría pasado por la Bahía de los Genoveses y crearon unas normas de defensa medioambiental en la población de San José.
Ya viuda, doña Paquita, promovió una de las primeras fincas ecológicas en ALMERÍA, el Romeral, con carácter cerealista y ganadero, donde se cultivan de forma tradicional 600 hectáreas y una ganadería de cabra blanca celtibérica con más de 1000 cabezas. En sus tierras se abrió una fábrica de cuerda de crin vegetal y se utilizó una reserva de riego para la alimentación de ganado.
En la década de 1980, dona la casa vasca de su propiedad al Ayuntamiento de ALMERÍA para transformarse en Centro Cultural. Fue nombrada Hija Predilecta de Andalucía, como reconocimiento por haber preservado 3000 hectáreas y 17 kilómetros de costa en Cabo de Gata. Promovió el desarrollo de un turismo rural y sostenible, y cumplió la promesa realizada a su marido de conservar este territorio privilegiado hasta su muerte.
Hace algunos años en la Playa del Algarrobo o, en el PARQUE NATURAL de CABO de GATA – NÍJAR, la presión local de ecologistas y asociaciones locales consiguieron la paralización de obras del hotel AZATA, lo que obliga a la demolición del edificio y la restauración del espacio a su estado original. Aún está pendiente, pese a que en 2012 el tribunal supremo lo declaró ilegal. A pesar de que esto sucedió siendo ya CABO DE GATA un parque natural no urbanizable, podemos imaginar en cuántos peligros se ve el Parque Natural.
Ahora hay personas que se movilizan porque quieren que sus hijos no hereden un planeta terminal…
Jierro