Hetairas

Les debemos a los griegos las ciencias, la filosofía, el teatro y un largo etc… pero también les debemos la cultura del disfrute de la vida, del gusto por la fiesta, la juerga y el sexo…

En Grecia no todos estaban invitados a la vida social, solamente participaban en los ceremoniales, las orgías y los banquetes, los ciudadanos libres y nacidos en ATENAS, que podían dedicarse por entero a los placeres de los gimnasios, los teatros, las tertulias filosóficas y los salones festivos, puestos que no trabajaban. Del trabajo se encargaban los esclavos.

Asimismo quedaban fuera de la juerga, las mujeres decentes que sólo podían estar presentes al inicio de los banquetes y cuando se servía el vino después de la cena, las esposas atenienses debían ocuparse del hogar y de los niños y tampoco eran iguales en derechos a sus maridos.

Las mujeres casadas estaban obligadas a la fidelidad conyugal, mientras que se consideraba aceptable que los hombres tuviesen una amante o varias y tratasen con concubinas y prostitutas, y, naturalmente con HETAIRAS.

Las HETAIRAS griegas eran una curiosa mezcla de cortesanas, prostitutas de lujo y mujeres sabias, y fueron una de las Instituciones más originales y características de la GRECIA CLÁSICA, que cobraría especial relevancia en la «ERA de PERICLES».

Instruidas en artes diversas, sabían recitar y bailar, dominaban la conversación sobre filosofía y los más variados asuntos, gozaban de libertad de movimientos y de independencia económica, pagaban impuestos y ocupaban un lugar preeminente en la alta sociedad y sus fiestas. SÓCRATES consideraba su maestra a la «HETAIRA» ASPASIA de MILETOS.

DEMÓSTENES decía: tenemos las esposas para cuidar a los hijos y la casa, las concubinas para el uso diario y las HETAIRAS para el placer. Las HETAIRAS no ofrecían solo sexo a sus clientes, los acompañaban a los lugares públicos y éstos competían por conseguir la HETAIRA más bella y famosa, pues su posesión era un signo de estatus indiscutible. Ellas eran las árbitros de la moda, eran refinadas, sabía tocar instrumentos y preparar las mejores fiestas.

En el siglo XXI entender a este personaje es bastante difícil, pero representa la lucha moderna de la mujer por la autonomía y la identidad en un mundo dominado por las expectativas sociales y las presiones económicas, y, hacen que muchas mujeres universitarias caigan en el lucrativo negocio de la prostitución…

En la ATENAS de PERICLES, el hedonismo fue el modus vivendi de los más privilegiados…

Jierro


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