«Nosotros somos hijos de celtas y de íberos». Los CELTAS, con su cultura guerrera y pastoril, se integraron en el tejido social de la península, aportando sus propias tradiciones y modos de vida. Por su parte, los ÍBEROS, con un origen que se remonta al NEOLÍTICO, contribuyeron con su lengua NO INDOEUROPEA, que guarda similitud con el vasco y el sardo.
La PENÍNSULA IBÉRICA fue un crisol de culturas donde convivieron diversos pueblos, cada uno con sus propias costumbres, lenguas y orígenes. Los PUEBLOS IBÉRICOS se asentaron en las áreas orientales, mientras que los CELTAS se expandieron por el norte y el oeste.
Este intercambio cultural se intensifica con la llegada de fenicios y griegos, quienes establecieron colonias en la costa mediterránea, facilitando la difusión de ideas y prácticas culturales.
Las investigaciones arqueológicas han revelado los asentamientos CELTAS, «CASTROS» que ofrecen una visión detallada de su organización social y económica. Los ÍBEROS del noreste se extendieron hacia el Levante, mientras que en el Sur, los pueblos ibéricos se desarrollan a partir de la»CULTURA de EL ARGAR».
Los celtíberos, una mezcla de CELTAS e ÍBEROS, desempeñaron un papel crucial asentados en el SISTEMA IBÉRICO y la MESETA, desarrollaron una cultura propia que influyó en otros pueblos como los vacceos y vettones.
Los CELTAS de HISPANIA eran conocidos por su estilo de vida como guerreros y pastores, habitando en «CASTROS FORTIFICADOS» que controlaban los valles circundantes. Estos asentamientos reflejan una sociedad organizada en torno a la defensa y el control de los recursos…
LOS CELTAS mantenían una economía basada en la ganadería y el intercambio de metales, como el estaño y el oro, con otras regiones atlánticas. A pesar de que la romanización de HISPANIA comenzó con la conquista romana en el siglo II a. C., la cultura CELTA no desapareció por completo. Los habitantes de las aldeas continuaron practicando sus costumbres y hablando sus lenguas.
El LEGADO CELTA se mantiene en la actualidad, nombres de ríos como el DEVA, el NERVIÓN, el PISUERGA o de ciudades como SEGOVIA o SALAMANCA, tienen un origen CELTA que atestigua la presencia histórica de estos pueblos en la península. También se evidencia en los hórreos gallegos y asturianos, y la tradición de beber cerveza, ritos en peñas, árboles y fuentes sagradas, así como festividades populares, la literatura oral y las leyendas transmitidas de generación en generación…
Jierro
