El laboratorio Mundial de la Desigualdad refleja uno de los problemas más graves de nuestro sistema: siguen creciendo las diferencias entre aquellos con mayores recursos económicos y quienes menos tienen.
El uno por ciento más rico acumula casi el doble de riqueza que el resto de la población mundial en los últimos dos años. Convertirnos en ciudadanos del mundo ayudados de los progresos de la ciencia y de la técnica harían posible la organización de una comunidad mundial donde reinaran la paz y la abundancia y las libertades individuales sean una realidad…
«Al no existir una ley supranacional, los Estados se ven obligados a contar con la fuerza para defender sus intereses». La consecuencia es la guerra deseada o accidental… el GENOCIDIO para toda la raza humana. Nos encontramos ante un periodo de tensión, desafío y cambio indudable para la humanidad…
«El futuro está en nuestras manos»
El cambio tecnológico ha originado mudanzas espectaculares en las oportunidades de trabajo y en las pautas de desempleo. Numerosos problemas se han agudizado a la vez, convirtiéndose en una crisis en la cual ninguno de ellos puede ser abordado con independencia de los demás.
Vivimos en un mundo globalizado e hiperconectado, donde las decisiones que realizamos, repercuten más allá de nuestra comunidad y entorno físico, donde cada acción puede influir en otras partes del mundo.
Convertirnos en ciudadanos del mundo implica sentir empatía cultural, apasionarse por relacionarse con personas de distintos orígenes, ser adaptables a experiencias y entornos diferentes, apreciar y respetar la diversidad… implica un compromiso con la paz, los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
En los momentos de emergencia que hoy atraviesa la humanidad es posible ver una oportunidad para el cambio y el crecimiento positivo. En el empeño por evitar la CATÁSTROFE, el factor desconocido es la voluntad y la reacción del ser humano…
La complejidad de la ciudadanía se ha visto potenciada durante los últimos años por los desafíos de la globalización, el multiculturalismo, el resurgimiento de las identidades locales, el debilitamiento de los estados nacionales y las problemáticas que afectan a la humanidad del siglo XXI.
La ciudadanía global promueve y defiende los derechos humanos de todas las personas, con independencia de su lugar de nacimiento, estableciendo una responsabilidad individual en las actuaciones de cada uno en la construcción de una sociedad mundial más justa e igualitaria.
Hay que liberar al mundo de la guerra y los conflictos. Hay que promover la paz y el desarme nuclear y garantizar el respeto del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos, frenando al mismo tiempo la carrera por el gusto militar en detrimento del gasto social.
PROMOVER la IGUALDAD, la INCLUSIÓN y la JUSTICIA SOCIAL son las principales prioridades…
Jierro
