Antaño fue primera figura,
aún sus éxitos siguen vigentes,
se abrió paso hasta el escenario,
y al levantar la mirada,
el tiempo atrás volvió al presente,
la pasividad de sus seguidores,
se convirtió ante sus ojos,
en una multitud efervescente…
¡Lo que ocurrió fue inolvidable!
Aquel vínculo armonioso y fuerte,
olvidando la soledad, las sombras, las ataduras,
cantaron al unísono, libremente,
aquellas canciones que permanecen,
en telas de araña y ligaduras…
Se le cayeron las lágrimas, dando gracias,
flotando en el espacio sin tener alas,
ponderando las letras que todos aman:
la lección aprendida del día a día a día,
bailando con la alta noche estrellada,
de luna llena en su vigilia,
como niños victoriosos que tienen fama…
Jierro
Imagen: Beni Köhler, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
