Antes de que los conquistadores españoles conquistaran definitivamente «San Miguel de la Palma» en 1493, la Isla estaba habitada por los Benahoritas, también llamados Auaritas o Awaras.
LA PALMA a tan solo 400 kilómetros de ÁFRICA y 1400 kilómetros de la PENÍNSULA IBÉRICA se encuentra en medio del OCÉANO ATLÁNTICO. Desde 400 a. C. existía un asentamiento permanente en la isla, vivían en cuevas naturales entre barrancos, regiones costeras o montañosas, también existieron viviendas de piedra. El ritmo del sol, de la lluvia y de la nieve no solo significaba vida, sino también supervivencia. En la Caldera del Taburiente tuvieron sus santuarios y lugares de culto…
Criaban cabras, ovejas y cerdos, los pastores y sus rebaños subían a los picos más altos en busca de pastizales. Elaboraban ropa de las pieles de sus animales y los huesos los convertían en herramientas. La carne, la leche, pescado, mariscos y plantas silvestres eran los componentes básicos de su dieta y el grano se molía con molinos manuales de piedra y se convertía en harina o en gofio después de ser tostado.
Cuando comenzó la conquista, la Isla estaba dividida en doce áreas. Cada uno de estos territorios estaba gobernado por uno o más jefes «MENCEY».
Los Benahoritas no sabían escribir, pero muchas piedras y paredes de rocas estaban provistas de signos de difícil interpretación, «LOS PETROGLIFOS», su significado aún no está claro porque nadie se molestó en cuestionar e interpretar los mensajes grabados en piedra.
LA PALMA, la Isla bonita, fue declarada RESERVA DE LA BIOSFERA por la UNESCO. El Parque Nacional de LA CALDERA DE TABURIENTE con la montaña más alta EL ROQUE DE LOS MUCHACHOS es un paraje de sobrecogedora belleza, un importante observatorio astrofísico con una de las instalaciones telescópicas más modernas y espectaculares del planeta.
LA PALMA, la antigua BENAHORE de los AUARITAS, es la isla más verde de Canarias, laurisilva, cascadas y paseos dinosaúricos con formidables helechos gigantes invitan a los senderistas a recorrerla…
Jierro
