El aire con agrestes olores
que de la tierra arranca,
a la amanecida, las flores,
se abren coloreadas.
Saltan y revolotean,
los mirlos suben y bajan,
el pavo real se viste
de azul y verde esmeralda,,
las tórtolas bailan al sol,
la mariposa se escapa,
y el ruiseñor no resiste
cantar a la luna de plata.
El sentimiento me sobra,
sólo la lluvia me falta,
para que ría el arroyo
las fuentes manen agua
y las yerbas de la sierra
beban de la montaña.
Las hacendosas abejas
ceras y mieles perfumadas,
fabriquen con el dulce néctar
del brezo, tomillo y romero
que la primavera traiga…
Jierro
