Baja el agua de la sierra
entre niveos peñascales
y desde el puente de piedra
murmura en los tajamares.
Agua y piedra, piedra y agua,
en la soledad de la noche,
le cuenta por donde pasa:
Con rudezas primitivas
en paisajes agrestes
que producen espumeos
cuando larga es la caída,
por caminos de sube y baja,
donde una hilera de colmenas
de maderas carcomidas,
albergan a las abejas.
Las curvas de los meandros
van a parar a un verde valle,
cortan trocha y besa al río,
que espera para abrazarle
Y a las claritas del día,
se colorea el paisaje…
Jierro
