jueves, 20 de enero de 2022 – 07:53

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Durante más de 2000 años, los filósofos han estado tratando de localizar el asiento de la imaginación.
El cuerpo está recibiendo constantemente «golpecitos en el hombro» Cada impresión sensorial altera el equilibrio de alguna parte del cuerpo.

Las más altas ideas abstractas son, probablemente, concebidas en el techo (corteza) del cerebro.
Se abren tres posibilidades para el homo sapiens del futuro. Puede ser reemplazado por otra especie, desapareciendo por completo, puede ser un tipo avanzado de mono o uno de los prosimios como el lemur, de grandes ojos .
Otra posibilidad es que nos autoexterminemos. La proliferación de artificios nucleares, proyectiles dirigidos, bombas de neutrones etc; así lo hace pensar.
Lo único que puede decirse es que ninguna otra especie ha sido capaz de realizar el suicidio en masa.
El cerebro humano ha evolucionado mucho desde la anémona y todavía continúa su evolución.
Los restos fósiles demuestran que en los caballos, ballenas, venados etc; se han hecho cada vez mayores…

El cerebro humano no ha sido diseñado para un sistema social como el de las hormigas.
Solamente el hombre posee un cerebro lo suficientemente complejo para mantenerle en perpetuo estado de «desajuste». Siempre tratando de llegar a alguna parte, donde nunca había estado antes: El Polo Norte, El Amazonas, y ahora el espacio interplanetario.
Constantemente está inventando nuevos aparatos, nuevos deseos …
La evolución parece haber puesto un suministro extraordinario en algún lugar de nuestro cerebro o en las fibras que se interconexionan. Nuestro cerebro ha hecho de todo, desde superarnos hasta despertar en nosotros el más profundo descontento.
Ha sido siempre la Naturaleza la que ha roto las reglas .
Tal vez seamos el animal que sobreviva y continúe evolucionando…

Jierro


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