«CIUDAD DE AL-ZAHRA» (936-1019)
La leyenda de MEDINA AZAHARA cuenta que el califa Abd al-Rahman III (al Nasir) se enamoró perdidamente de una bella concubina Al -Zahra que le regaló su abuelo y la que dió nombre a la nueva ciudad palatina MEDINA AZAHARA.
La joven añoraba las blancas colinas nevadas de su ciudad natal (Granada) y el califa mandó plantar la sierra con almendros, ya que su floración entre los meses de enero y marzo coincidía
con la nieve en las cumbres de su ciudad.
MEDINA AZAHARA (la ciudad brillante) ubicada a unos 8 kms al Oeste de Córdoba, a los pies de Sierra Morena, fue elegida por su paisaje y por su emplazamiento sobre la falda de la sierra y permitió construir el palacio en la parte más alta escalando sus edificaciones por la ladera de la montaña y la mezquita aljama, creando jardines idílicos con la ayuda de arriates.
Fuera de las murallas la ciudad se prolongaba en parques y huertos.
Al erigir está majestuosa ciudad el califa cordobés pretendía anular y superar a los califas orientales abasies y especialmente a la famosa ciudad de corte SAMARRA, con ella quería mostrar su poder y superioridad sobre sus grandes enemigos.
En sus ricos salones eran recibidos reyes cristianos hispánicos desposeídos de su trono, embajadores y emisarios, qué se mostraban sobrecogidos por la magnificencia de la ostentación y esplendor de la suntuosa corte califal, «SACADA DE LAS MIL Y UNA NOCHES»…
Menos de cien años duró todo este lujo que quedó reducido a un inmenso campo de ruinas, pues fue saqueado y destruido por los bereberes en el 1010 como consecuencia de la guerra civil que puso fin al Califato de Córdoba.
El yacimiento arqueológico de MEDINA AZAHARA está declarado «Bien de interés cultural desde 1923»
El 1 de julio de 2018 fue declarado como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD de la UNESCO.
El califato de Córdoba permitió que el disfrute de los bienes llegaran hasta los obreros y artesanos gracias a las condiciones excelentes del país, a la riqueza del soberano y a los pocos impuestos…
Jierro
