Que nos cubra a todos de magia

Que nos cubra a todos de magia

El solsticio de verano es el día del año que alcanza su máxima duración la luz del sol y se produce entre los días 20 y 21 de junio. La cristianización del ritual pagano retrasó la celebración del 21 al 23, «LA NOCHE DE SAN JUAN».

La noche de las fogatas de San Juan, a lo largo de España y Portugal y también en algunos países del norte de Europa, marcan la entrada del verano.

Hace varios milenios, los celtas ya celebraban que el Sol estaba en su máximo esplendor, en la noche más corta del año, y encendían hogueras en honor del sol para que no abandonara la Tierra.

En la actualidad es una noche mágica en la que se piden buenos deseos y se quema lo que queremos soltar. Este rito ancestral nos ayuda a desprendernos de cosas físicas que no necesitamos y ocupan espacio y tiempo. Hábitos que queremos eliminar para sentirnos bien o relaciones y compromisos sin sentido…

Cuando era niña, mi abuela nos llevaba al río a bañarnos y cogíamos plantas silvestres hasta confeccionar un ramo que dejábamos macerar en agua al rocío de la «noche de San Juan» para que así recogiera las virtudes maravillosas de esa noche, luego ese agua se aplicaba para curar enfermedades de la piel y embellecer el cutis.

También en el sereno de la noche se ponían cantaras abiertas llenas de agua para beber, que al día siguiente se gastaban para que nos transmitiera salud y magia durante el año. Algunas mujeres solteras que querían tener novio se bebían una jarra entera.

Otros vecinos querían saber si llovería el próximo año y partían una cebolla en doce trozos, a cada casco le ponían un poco de sal y la orientaban para contar los meses, la primera con la estrella polar, luego se contaban los meses como las agujas del reloj…

Ya encendamos una hoguera, o vayamos a bañarnos, o corramos unos tras otros con cubos de agua… que la noche de San Juan, nos cubra a todos de magia…

Jierro


Publicado el

en

por