Atrás quedará diciembre.
Ayer, hoy, mañana…
Perpetuo milagro de la vida…
No vemos a la luna nueva,
¿quizás haya ido a buscar la lluvia?
Olores de membrillos y albahacas,
sabores de nueces y castañas,
hojas que dispersan cualquier viento,
el arrullo ronco de las palomas…
Se me llenan los ojos de colores de invierno;
aunque ha florecido una violeta en el jardín,
los heliotropos con flores blancas lilas
y los aloes echan varas amarillas.
Mi impotencia con este presente
lleno de corrupciones y violencias,
ante este cambio climático imparable…
¡NO TENGO RESPUESTA!
Sólo puedo decir:
¡NO PERDAMOS LA ESPERANZA!
Jierro
