Olas de la Malagueta,
me saludas cuando amanece,
siempre llegas y regresas,
no descansas cuando anochece.
En este mar de Alborán,
siempre vengo a estar contigo,
yo te cuento mis problemas,
y tú me cantas con mimo.
Las horas pasan muy pronto,
pues de tu compás no me canso,
quisiera vivir a tu lado,
porque sin palabras, hablamos.
Hoy estás muy sereno,
no sé que estarás pensando.
¡Enfadado no te quiero!
Cuando bramas eres un bárbaro…
Jierro
