jueves, 27 de agosto de 2020 – 07:19

jueves, 27 de agosto de 2020 – 07:19

¡Qué noche tan sola!
Los ecos de la sierra, el rumor del viento,
con paso errante fui por el campo, en silencio.
No es imaginación ni sueño,
sé que algo perdí, en el vacío inmenso.
Entre peñas y riscos lo busco y no lo encuentro,
el bochornoso calor trae un aire denso
que nos languidece y rinde,
nos trae otros recuerdos,
aquellos de mi niñez, en este mundo desierto
con imágenes de agua clara y arbolitos que siembro,
olores de albahaca y menta en el arroyo Los Huertos,
limoneros y naranjos bajo un sol ceniciento;
más falta la hebra que el recuerdo amarra
el corazón infantil a mi corazón viejo…

Jierro


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