En esta edad de excelentes comunicaciones la gente en el mundo necesita comunicarse de pueblo a pueblo como seres humanos, no de gobierno a gobierno como países.
Ninguno de los pueblos en ninguno de los países quiere la guerra. Algunos de ellos querrán enriquecerse más, o sufrir menos hambre, o si temen que van a ser atacados podrán querer más seguridad, pero ninguno quiere pelear.
Si los grandes países del Primer Mundo dejasen de fabricar armamento y de enviarlo a los países del Tercer Mundo, éstos no tendrían guerras.
Uno de los secretos es que la soberanía de las naciones radica en los » PIRATAS » del mundo, no en los pueblos.
Según los escritores, entre la próxima Gran Depresión, y las consecuencias de las guerras, que disminuyen las provisiones, van a retrasar el desenvolvimiento cultural de la humanidad por muchos años.
Si los países no cambian el sistema, el sistema va a cambiarse de forma nay mediante un derrumbamiento económico en el mundo entero.
Somos dependientes de un alto nivel de tecnología y no se necesita de mucho para descontrolar esa tecnología y retrasarnos durante bastantes años.
Todos esos delicados aparatos tecnológicos de los que depende el sistema requieren de un alto nivel de integración.
A medida que se hace más elaborado y tecnológico se está en menos y menos capacidad de soportar ese nivel .
En el mejor de los casos, una inteligente distribución para «COMPARTIR» los recursos mundiales sobre bases equitativas elevará tanto el nivel de vida de todos los países del mundo que la necesidad de frontera vigilada militarmente va a desvanecerse mediante la genuina comunicación con ayuda de computadoras que desvanecerá la necesidad del estado.
Ya hemos tenido guerras de cien años, y de treinta años. En esta dirección nos quieren llevar…
Jierro
