El poni

El poni

El poni movía la puerta
estaba llamando a su amo,
tenía que trotar y correr fuera,
relinchaba con su cuerpo muy ufano
a galopar solo sin potros ni yeguas.

Los perros ladraban asustados,
sus grandes crines caían como cabelleras.
Era rojizo, ancho, asilvestrado,
entraba al patio a mordisquear macetas.
Salía la dueña con mucho enfado;
pero no se iba hasta que le daba galletas.

Daba vueltas y retozaba hasta el cansancio,
luego, muy curioso olisqueaba las yerbas,
ondulando su larga cola y despacio
regresaba a la cuadra con opulencia…

Jierro


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