Terrible año, ya te vas,
dejando la puerta abierta,
la brisa y el aire fresco,
traigan la lluvia añorada
en los rigores de invierno .
Querido año, que vienes,
llegando como la vida,
que al alba siembras promesas,
promesas de esperanza viva,
que a la oscuridad despeja.
Ansiado año, el gallo canta,
en un vaho blanquecino
que el amanecer engarza,
a los corazones dormidos
despierta , a por el mañana.
Amado año, de paciencia,
en la cuesta que subimos,
no nos falte el aliento
ni la fuerza y resistencia,
para mantenernos vivos…
Jierro
