LA ARTESANÍA del VIDRIO, se lleva realizando desde hace 6000 años. La producción tradicional de vidrio artesanal consiste en moldear y decorar vidrio caliente y frío para producir objetos de vidrio hueco, vidrio plano y vidrio de corona. Se trabaja en equipo y la mayoría de los practicantes trabajan en pequeñas o medianas vidrierías o talleres.
Cada practicante desarrolla su propio estilo incluso para producir piezas idénticas. La producción en las vidrierías tradicionales se basa en la división de tareas, con vidrieros especializados. El trabajo individual también es común, especialmente para técnicas en frío y la creación de joyas. Los conocimientos y habilidades relacionados con la producción vidriera artesanal se transmiten dentro de la familia o a través de un aprendizaje en las vidrierías, escuelas profesionales, Instituciones de Enseñanza Secundaria y Superior…
La fabricación del vidrio llegó a la PENÍNSULA IBÉRICA con los fenicios, quienes introdujeron técnicas avanzadas para su época. Posteriormente la consolidaron los romanos estableciendo talleres artesanales que se extendieron por toda la península. Durante el periodo visigodo y árabe, especialmente en AL-ANDALUS, el vidrio adquirió mucho protagonismo. Las técnicas árabes elaboraron piezas de vidrio esmaltadas y decoradas, aportando estilos que aún perduran. Ciudades como GRANADA y CÓRDOBA adquirieron un alto nivel artístico.
En la EDAD MEDIA, los vidrieros comenzaron a formar gremios que regulaban la producción, garantizando la calidad y la originalidad de sus piezas. Durante este periodo, las vidrieras se convirtieron en un símbolo artístico y religioso muy valorado en iglesias y catedrales, como en las catedrales de LEÓN, BURGOS o BARCELONA…
Entre los siglos XV y XVII, la artesanía del vidrio español ganó prestigio en toda Europa. Centros artesanales en CATALUÑA (Barcelona, Mataró y Reus) adquirieron gran fama por la calidad de sus piezas. Durante el BARROCO, la producción se extendió por ANDALUCÍA y CASTILLA, destacando piezas decorativas, lámparas, copas y espejos, muy solicitados por la aristocracia y la nobleza europea. La llegada de la REVOLUCIÓN INDUSTRIAL en el siglo XIX unió las fábricas industriales con talleres tradicionales y se especializó aún más en la creación de piezas únicas y artísticas.
ANTONIO GAUDÍ, en el siglo XX incorporó espectaculares vidrieras y mosaicos en sus obras arquitectónicas. Hoy en día, cada vez más, se valora la sostenibilidad, la personalización y el diseño único. El vidrio soplado y el vidrio reciclado se utilizan para crear productos funcionales y decorativos, ofreciendo calidad y originalidad…
Jierro
