LA EMIGRACIÓN CATALANA a ANDALUCÍA desde el siglo XV al XVIII fue un fenómeno histórico. Una colonia de pescadores catalanes se estableció en la zona de ISLA CRISTINA (HUELVA) en la búsqueda de nuevas zonas de pesca e impulsando la actividad pesquera y la salazón de pescado.
La presencia catalana en Andalucía fue una inmigración constante en sectores específicos de comercio y pescado. Hubo un tiempo en que los catalanes emigraban a Andalucía; justo cuando la ANDALUCÍA ATLÁNTICA fue el motor económico y cultural de las ESPAÑAS.
No se ciñeron solo a la ANDALUCÍA ATLÁNTICA, también se introdujeron en los territorios del reino de GRANADA, se incorporaron a los diferentes repartimientos durante la etapa nazarí en Almería, Granada y Málaga…
La población de origen de la Corona de Aragón se disolvió entre la población local en calidad de campesinos, artesanos y sobre todo mercaderes, situación que se puede ver en el interés por la seda y el azúcar de época musulmana así como los salazones, el azogue y otras mercancías. El comercio de algodón que se desarrolló en las VEGAS de MOTRIL servía para abastecer la gran demanda de materia prima que necesitaba la industria textil catalana.
Si bien el catalán dejó de ser usado como lengua vehicular tras unas pocas generaciones, actualmente el habla de los descendientes de esos emigrantes reflejan ciertos rasgos adquiridos del catalán, como el uso de palabras catalanas en ISLA CRISTINA…
En los años 50 del siglo XX y entre 1960 y 1973, más de 620.000 andaluces arriban a CATALUÑA. «El CATALÁN», el tren expreso que cada tarde salía de SEVILLA y cruzaba CÓRDOBA y JAÉN rumbo a BARCELONA, se llena durante años de andaluces y maletas de madera…
Durante el siglo XIX se produjo una gran emigración de CASTIL de FERRO (GRANADA) hacia CATALUÑA, de donde regresarían poco después acompañados por catalanes. Habría sido entonces cuando se produjo el cambio de «CASTIL» a «CASTELL», a raíz de la influencia del catalán «CASTELL» (castillo), nombre que se ha mantenido en la actualidad: «CASTELL de FERRO».
En SEVILLA, donde existe desde el siglo XIII el «Barrio de los catalanes», se crea en 1847 una feria de ganados que, fundada por un vasco y un catalán, se convierte con el tiempo en la universal FERIA de ABRIL.
Las dos comunidades más pobladas de ESPAÑA: CATALUÑA y ANDALUCÍA, insertas en una misma cultura mediterránea, mantienen históricamente intensas relaciones…
Jierro
