El WOLFRAMIO, el otro oro negro, un recuerdo borroso en la historia de España. Y sín embargo ocurrió en la Segunda Guerra Mundial. La miseria de la posguerra en el país obligó a trabajar a miles de obreros para mantener a sus familias, en unas condiciones de peligro cada día, en galerías llenas de humo y de polvo, haciendo turnos interminables, sacando los escombros en vagones con el peligro del hundimiento y en donde las piedras caían encima. Las enfermedades respiratorias y muchas muertes por la exposición al polvo envenenado y la enfermedad progresiva de la silicosis… Alrededor de 20.000 personas trabajaron en las minas.
La victoria de Franco sobre los Republicanos (1936-1939) no hubiera sido posible sin la ayuda de Hitler y de la Italia fascista, por lo cual el gobierno del dictador español quedó en deuda con ambos países. Y a los nazis como a la mafia, los favores se les devuelven…
En las minas de Galicia el WOLFRAMIO también sirvió como campo de concentración para el castigo de miles de prisioneros del bando republicano que eran hacinados en barracones adyacentes a las excavaciones y obligados a trabajar sin descanso y en condiciones infrahumanas. A algunos de aquellos presos, perdedores en la Guerra Civil, se les había conmutado la pena de muerte a cambio de convertirse en mano de obra para los nazis.
El WOLFRAMIO escaseaba en el resto del mundo y España le pagó la deuda. Gracias a su dureza y densidad, el WOLFRAMIO se utiliza para aleaciones de acero empleadas en blindajes o proyectiles anti-tanque…
En 1943 el embajador alemán en España dijo: para nosotros, el WOLFRAMIO es prácticamente lo que la sangre para el hombre. Los nazis aprovecharon los ricos yacimientos de Galicia, Cáceres o Castilla-León.
El bando de los aliados, ingleses y americanos, mandaron espías a las minas que descubrieron aquellas enigmáticas excavaciones, empezaron a comprar de forma masiva aquel metal para evitar que fuese a parar a Alemania, la red de espionaje de España, jugaba con los dos bandos.
Mucho de lo comprado por los ingleses iba a parar a la Ría de Vigo… Cuenta la leyenda que uno de los mayores yacimientos de WOLFRAMIO de la actualidad se encuentra en el fondo de la Ría…
Jierro
