Desde la antigüedad, LA MANDRÁGORA ha sido objeto de numerosas leyendas, supersticiones y rituales debido a sus propiedades mágicas, figurando en todos los recetarios de pócimas, calmantes y afrodisíacos de la época. ¿Qué tiene la MANDRÁGORA para haberse ganado la fama de mágica y hechicera?
«El hombre debe de guardarse de extraerla él mismo, pues su vida peligraría. Por eso hay que atar un perro negro a la parte superior de la planta y azuzarlo hasta que la planta surja de la tierra. En ese instante la planta de figura humana dará un horrible grito y el perro caerá muerto al instante.»
Y es que, la MANDRÁGORA, al ser arrancada de la tierra hace perder el juicio a los mortales que la escuchen. Ésta es una leyenda medieval. En la serie de libros «HARRY POTTER» se presenta como una planta cuyo grito puede matar…
La MANDRÁGORA es una planta perenne de 30 centímetros. Sin embargo, la raíz puede alcanzar más de 1 metro de altitud y se asemeja a una figura humana. Los frutos son pequeñas bayas rojas como tomatitos y es muy tóxica solo con tocarla. No se deben coger hojas, frutos y sobre todo raíces, pudiendo provocar mareos, dificultad para respirar y bradicardia.
En el antiguo Egipto, el fruto de la MANDRÁGORA era muy apreciado porque se consideraba un potente estimulante sexual y símbolo de fertilidad. También como narcótico y sedante. CLEOPATRA le ordena a su sirvienta Carmiana:
«Dame de beber MANDRÁGORA… para dormir todo el tiempo que esté ausente mi Antonio»…
La MANDRÁGORA aparece en textos bíblicos y escritos antiguos. Se puede encontrar en el Mediterráneo, centro y sur de Europa y en el Campo de Gibraltar. La raíz de la MANDRÁGORA contiene alcaloides muy tóxicos y su consumo tiene efectos alucinógenos y narcóticos. En dosis bajas se ha usado en la medicina antigua como anestésico, convulsiones, tratamiento de la melancolía, etc… Los indios americanos utilizaban sus raíces como laxante fuerte, como antiséptico y calmante.
Durante la Edad Media las brujas usaban LA MANDRÁGORA en sus ungüentos voladores para volar en los palos de sus escobas. Los efectos alucinógenos de la planta contribuyeron a su asociación con la magia y la brujería. Desde los brebajes de las brujas hasta la medicina moderna y, a pesar de los avances científicos, LA MANDRÁGORA sigue siendo objeto de fascinación y misterio…
¡LA MAGIA NUNCA MUERE!
Jierro
Imagen: Eleftherios Katsillis, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons
