La máquina de influir

La máquina de influir

Como decía Paracelso «No seas otro, si puedes ser tú mismo». La TV al igual que todas las alternativas unidireccionales y sincopadas pueden llegarnos a hacer pensar que el pensamiento es un estorbo, que la realidad cotidiana hemos de sustituirla por un sistema de percepciones que alguien previamente nos ha organizado como única vía de claridad.

La TV por el hecho de ser una máquina de influir, en la época que estamos viviendo, se ha convertido en una máquina de hacer consumir y por tanto invade, controla y aletarga a quien sufre su uso continuado…

Lo cierto es que aprovechado por los negociantes de los medios de comunicación, mediante la técnica publicitaria de la propaganda, los comerciantes sin notarse y dentro de un orden incrementan las ventas de los productos anunciados.

La niñez es la etapa de mayor desarrollo emocional y solo nos desarrollamos cuando experimentamos cosas de la vida real (jugar, conversar con padres, hermanos, amigos, relacionarnos con otras personas)… La TV, esa droga que se enchufa, no solo es perjudicial para los niños sino también para el resto de los ciudadanos. También peligrosa para la salud de cada individuo y para el medio ambiente…

Es sabido que la falta de ejercicio físico se asocia con múltiples enfermedades y un mayor riesgo de muerte prematura. En un mundo tan sedentario, la TV nos mantiene pegados al sillón. Se trata de que la TV bien utilizada puede ser muy enriquecedora, pero hay que racionalizar su uso. Además, suele ir de la mano de otros comportamientos, como el consumo de grandes cantidades de alimentos…

El mejor regalo para la salud es ampliar el tiempo dedicado a practicar algún tipo de actividad física, empezando por caminar un buen rato todos los días.
No importa la edad, las secuelas de pasar muchas horas viendo TV, la tablet o el móvil son las mismas para grandes y pequeños…

La salud es uno de los pocos ámbitos de actividad humana donde conviene ser conservador. Hay que disfrutar más tiempo juntos en otras actividades y sí se puede al aire libre…

Jierro

Imagen: Pakeha, CC BY-SA 4.0


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