La menguante luna de septiembre, en la cálida noche del estío, envuelve al pueblo iluminado que brilla en el monte, blanquecino. La música suena en la plaza convocando a todos los vecinos, a escuchar buen cante, el flamenco, bajo las estrellas en el cielo confundido. Con esencia de jazmines en biznagas, que en el pelo las mujeres han prendido, y confeccionan ramilletes ensartando, con paciencia uno a uno en ganchillos, "regalo de Dios" y de los árabes, que enredados en las tapias huele a limpio. Lucen, fuera de la moda, los mantones, guardados y olvidados en los altillos, prendas de seda que bordadas por abuelas de baúles y arcones, es tesoro de herencias compartido. Exquisita elegancia en los tacones acompaña al color de los vestidos, el bolso olvidado en los cajones, sustituye al lenguaje de abanicos… Jierro
Imagen: Malojavio El Saucejo, España, CC BY-SA 2.0
