La necesidad de vestir es una realidad para personas de nuestras latitudes. Pero no es menos realidad el despilfarro de energía, tanto en el uso de materias primas como en la actividad humana desarrollada por las grandes fábricas textiles, para abastecer grandes almacenes, siempre dispuestos a lanzar una nueva y extravagante moda.
La aparición de las fibras sintéticas supuso una gran revolución en el mundo del vestir. Parecía, en aquel entonces, que las fibras tradicionales iban a caer definitivamente en desuso.
Hubo también fuertes motivaciones como su mayor «comodidad», debida a la ligereza, facilidad de lavado y secado, motivaciones económicas que posibilitaron su triunfo…
Últimamente, sin embargo, hay un retorno a las fibras naturales por su agradable e inconfundible sensación…
Desde un punto de vista higiénico, no existe comparación posible, ya que la piel no debe cubrirse con fibras sintéticas, pues además de su desagradable tacto, almacena gran cantidad de electricidad estática.
Asimismo, existen muchas personas a las que estas fibras les producen desagradables reacciones cutáneas.
Por todo ello el algodón, la lana, el hilo, la seda etc… desde tiempo inmemorial han acompañado a la existencia humana. Luego, cada uno escogerá las formas y colores que más se adapten a los gustos personales.
En relación a la ropa interior es conveniente mudarse a diario. Durante el verano se usarán pantalones y trajes livianos, camisas, blusas, camisetas, faldas ligeras y de colores claros que repelen los rayos del sol… El mejor calzado serán las sandalias o zapatos descubiertos con suela baja de cuero o fibras vegetales.
En el invierno de usa ropa más gruesa, preferentemente de lana, según el clima, y zapatos o botines anchos y cómodos, con suela de goma.
Las condiciones que debe cumplir el vestido son: Regular los cambios de temperatura sin impedir que los estímulos del aire lleguen a la piel, no debe presionar para que no sea un obstáculo para la circulación de la sangre, y hay que tener cuidado con los vestidos impermeables que impiden la respiración de la piel y enfrían el cuerpo…
Jierro
