¡Otra nueva primavera!
Niñez, juventud, vejez,
volvería a pasar contigo,
mi alma inquieta, viajera,
lleva grabada el camino,
como una rosa con espinas,
como una estrella con brillo,
en los jalones de la vida,
nutrida de amor encendido,
siempre volando hasta ti,
mi corazón desvalido.
Y de aquellos nosotros,
tus pensamientos y los míos,
por mis ojos ya cansados,
vagan y pasan discretos,
en un paisaje soñado,
buscan ocultos secretos…
Estás, y te miro lentamente,
con la alegre ilusión que perdura,
en la antigua inocencia latente,
con la pasión que el tiempo madura…
Jierro
