La princesa de Éboli

Entre los personajes de la Historia de España célebres por algún defecto físico, uno de los más conocidos es «Ana Mendoza y de la Cerda» conocida como LA PRINCESA DE ÉBOLI cuyo parche en el ojo es uno de los iconos más reconocibles de nuestro pasado.

Ana adquirió el título de princesa por su matrimonio con Ruiz Gómez de Silva, príncipe de Éboli a la edad de 12 años.

Parece ser que perdió un ojo a una edad muy temprana por un accidente de esgrima, mientras jugaba con uno de sus pajes. Ana decidió ponerse un parche, que en absoluto enturbiaba la belleza de su rostro según documento de la época.

Es probable que el parche estuviera hecho de anacoste, una tela fabricada en Normandía y que tiene las características de ser un tejido fresco en verano.

Cuando murió su marido repentinamente en 1573, la princesa mantuvo relaciones con » Antonio Pérez» secretario del rey.

En 1578, el asesinato de un enviado de don Juan de Austria en una calle de Madrid conmocionó la corte de Felipe II. Los rumores señalaron como culpable a un ministro del rey: Antonio Pérez, que logró huir a Francia mientras la princesa se vio reducida a un arresto domiciliario de 10 años, cada vez más estrecho en el palacio de Pastrana (Guadalajara) y que seguramente aceleró su muerte, sobrevenida cuando tenía apenas 52 años.

Los retratos que se conservan de ella, con el parche que le cubre el ojo derecho y su aire altivo y a la vez seductor, añaden aún más atractivo y misterio a una figura que tuvo un protagonismo de primer orden en uno de los episodios más polémicos del reinado de Felipe II.

De los 10 hijos, nacidos entre los años 1561-1573, cabe señalar al primogénito Rodrigo de Silva, II duque de Pastrana y soldado en Portugal y Flandes, quién pudo ser fruto de las relaciones entre la princesa y el rey Felipe II.

Lo que aparta de lo común y la hace atractiva para muchos es su trasfondo de rebeldía, ese no resignarse a su suerte que le llevó a buscar protagonismo en la vida política, utilizando las armas a su alcance en una sociedad en que las mujeres estaban relegadas a puestos subsidiarios…

Jierro

Imagen: La princesa de Éboli – Autor desconocido, Dominio público


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