Ya callaron las campanas,
la ermita ya se cierra,
atrás quedó la romería,
de ofrendas y plegarias,
la VIRGEN de FLORES en su iglesia.
Suenan toques de guitarra,
canta un coro en la puerta,
bailes de despedida,
con trajes de verdiales,
sombreros de largos lazos,
de colores y yerbas secas,
y en el aire extendida,
la arbonaida vuela…
El rayo de sol poniente,
que parece que se quiebra,
desaparece tras el Hacho,
en un cielo rojiazul,
entre tomillos violetas.
¡Cuánta gente que ya vuelve!
En tanto, corre la luna,
y con indolente marcha,
embriagados de fiesta,
llevan los pies polvorientos,
lunares, volantes, peinetas…
A sus casas ya regresan…
Jierro
Imagen: Diego Delso, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
