Hace 400 años el jesuita madrileño PEDRO PÁEZ encuentra las fuentes del NILO AZUL. Este largo río africano nace en ETIOPÍA, corre por SUDÁN y se encuentra con el NILO BLANCO en JARTUM. Unidos siguen hasta el Mediterráneo, enriqueciendo EGIPTO. Las crecidas del NILO se deben en gran medida a las fluctuaciones anuales del poderoso caudal del NILO AZUL.
PEDRO PÁEZ se había ganado la amistad del emperador etíope del que llegó a ser capellán personal y durante una misión militar, y tras contemplar unas cataratas de «agua que echa humo» llegó con unos soldados a las fuentes del NILO AZUL… El crecimiento del gran río africano trajo de cabeza a la humanidad durante 2000 años…
El 21 de abril de 1618 el misionero PEDRO PÁEZ visitó el pequeño manantial de donde surgen las aguas del NILO AZUL antes de pasar por el lago TANA. La corriente de mayor extensión es lo que se conoce como NILO BLANCO. Sin embargo, existe una bifurcación a la altura de la ciudad de JARTUM, capital de SUDÁN, que recibe el nombre de NILO AZUL. Esta vertiente tiene su fuente en el lago TANA en las tierras altas del noroeste de ETIOPÍA.
El gran NILO que fue surcado por los faraones y los sacerdotes adorando al dios sol (RA), siempre ha sido objeto de la fantasía de los viajeros.
En 1858 Richard Burton y John Hanning Speke han pasado a la historia como los descubridores de las fuentes del NILO, año en que situaron en el mapa el lago VICTORIA . Sin embargo, dos siglos antes escribió PEDRO PÁEZ en su «HISTORIA de ETIOPÍA» donde cuenta su descubrimiento: Confieso que me alegré de ver lo que antiguamente desearon tanto ver el rey CIRO y su hijo CAMBISES, el gran ALEJANDRO y el famoso JULIO CÉSAR.
Una odisea que le llevó a todo tipo de aventuras: paludismo, piratas, captura por los turcos, torturas y cárcel, travesía a pie del desierto… sin embargo dos siglos más tarde se atribuyeron el mérito otros europeos.
«Cerca de la fuente, en el lado de arriba, vive gente», escribió el jesuita… y sigue viviendo. La antigua ABISINIA, la ETIOPÍA del siglo XXI lucha por encontrar la senda de la prosperidad…
Jierro
