LAS MISIONES PEDAGÓGICAS (1931-1936) fueron un ambicioso proyecto cultural y educativo impulsado por la Segunda República Española y el Patronato dirigido por MANUEL BARTOLOMÉ COSSÍO, para devolver al pueblo lo que es del pueblo, con el fin de llevar el progreso, la cultura y la educación a las zonas rurales más olvidadas y analfabetas.
Cientos de voluntarios y voluntarias acercaron bibliotecas, teatro, cine y arte a miles de pueblos, promoviendo la justicia social y la formación ciudadana. LAS MISIONES PEDAGÓGICAS estaban inspiradas en la INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA (ILE) para reducir el alto analfabetismo y la brecha cultural entre el campo y la ciudad…
Entre 1931 y 1936, la labor del PATRONATO llegó a cerca de 7000 pueblos y aldeas, a través de 196 circuitos de MISIONES PEDAGÓGICAS. El proyecto contó con intelectuales y artistas destacados, incluidos MARÍA MOLINER, LUIS CERNUDA, MIGUEL HERNÁNDEZ, ALEJANDRO CASONA, MARÍA ZAMBRANO, ANTONIO MACHADO y el cineasta JOSÉ VAL del OMAR.
El equipo misionero disponía de proyectores, gramófonos, escenarios de sencillo y rápido montaje, protecciones de películas educativas o de recreo, representaciones teatrales, musicales o corales, conferencias seguidas de coloquios, charlas sobre temas profesionales, sanitarios, de Educación Cívica, etc.
Ya en 1881 FRANCISCO GINER de los RÍOS había propuesto LAS MISIONES AMBULANTES, pero los continuos cambios políticos y la precaria situación presupuestaria con bajos sueldos, edificios ruinosos, mobiliario anticuado y escaso material escolar, hasta la proclamación de la REPÚBLICA en 1931, no se pudieron poner en marcha…
Los gastos de los servicios y material correrían a cargo del MINISTERIO de INSTRUCCIÓN PÚBLICA. Más que una enseñanza formal, era una «animación cultural», buscando convertir a los campesinos en ciudadanos activos a través del acceso a la cultura.
Una vez que la MISIÓN se marchaba (duraba unos 15 días), se entrega al maestro una pequeña biblioteca para instalar en la escuela, dirigida al conjunto de la población para despertar su adicción por la lectura y elevar su nivel cultural. También un pequeño gramófono con un lote de discos.
FEDERICO GARCÍA LORCA participó activamente a través de «LA BARRACA», un teatro universitario ambulante que acercó los clásicos al pueblo. El proyecto terminó abruptamente con la GUERRA CIVIL, el exilio de muchos participantes y el asesinato de LORCA…
Jierro
