Llueve y llueve sobre el mar,
agua constante y menuda,
resbala sobre el acantilado,
donde la Virgen del Carmen,
patrona de los marineros,
vela desde su gruta,
por pescadores y náufragos.
¡Lindo invierno, qué bien llueve!
va engrosando gota a gota,
arroyos, ríos y fuentes…
Nubes de color ceniza,
creativas de aguaceros,
fantásticas y originales,
de oleaje, frío y viento.
Tiempo de luz invernal,
que se vuelve tamizada,
cuando el sol débil se esconde,
en la tarde gris opaca,
y huye hacia el horizonte,
en un manto de neblina,
que cautiva la mar brava…
Jierro
