El 18 de septiembre de 1936, la Organización de Partidos Comunistas controlada por MOSCÚ, decidió crear las BRIGADAS INTERNACIONALES. La idea era ayudar a la Republica Española mediante el envío de voluntarios. Cientos de extranjeros, estaban de forma espontánea luchando ya en España, pero muchos miles más querían sumarse al combate. Algunos eran intelectuales, pero la mayoría eran trabajadores, incluso hubo algunos que se sumaron por un sentimiento de aventura y tenían en común un antifascismo general.
Las BRIGADAS enrolaron a unas 35.000 personas de más de 50 países. En su mayoría eran hombres sin experiencia militar o como mucho veteranos de la Primera Guerra Mundial. FRANCIA fue, la que proporcionó más brigadistas, unos 10.000, seguida de exiliados de ALEMANIA, AUSTRIA e ITALIA…
Los BRIGADISTAS fueron usados como fuerza de choque en las batallas más duras de la guerra, los franquistas tenían la costumbre de fusilar a los brigadistas, aunque luego, en parte por presión de sus aliados italianos y alemanes, comenzaron a intercambiarlos por prisioneros. Los BRIGADISTAS apresados fueron hacinados en el campo de concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos), en condiciones penosísimas.
A los BRIGADISTAS les esperaban suertes dispares. Franceses, británicos y americanos no tuvieron problemas para reintegrarse a la vida civil. En cambio, otros, como suizos y canadienses, fueron perseguidos por sus gobiernos democráticos y, en su mayoría, después de pasar por los campos de concentración franceses, siguieron luchando contra el fascismo durante la Segunda Guerra Mundial…
Grupos heterogéneos de jóvenes idealistas, hombres y mujeres, llegaron de toda EUROPA, de CHINA, de ÁFRICA y del CONTINENTE AMERICANO para unirse a la CAUSA REPUBLICANA y luchar durante dos años en las batallas de MADRID, JARAMA o del EBRO.
GEORGE ORWEL, ANDRÉ MALREAUX o ERNEST HEMINGWAY han narrado la historia de este ejército de voluntarios; ROBERT CAPA y TARO los inmortalizaron con sus fotos, y PICASSO con su pintura. Múltiples testimonios nutren un relato que refleja el drama y la pasión de un esfuerzo heroico por frenar el fascismo en EUROPA. Como expresó el poeta inglés STEPHEN SPENDER: «La resistencia de la REPÚBLICA se convirtió en la causa de la democracia, y la de los rebeldes en la causa del fascismo».
La Ley de MEMORIA HISTÓRICA, en su artículo 18, reconoce la labor de los BRIGADISTAS y el derecho a la nacionalidad española sin tener que renunciar a su anterior nacionalidad…
Jierro
