«El paraíso del viento» entre dos mares, entre dos continentes, entre dos tierras, entre dos civilizaciones. Arenas mestizas a merced de las corrientes frías del Atlántico y las cálidas del Mediterráneo, se amparan en calas escarpadas y protegen una Naturaleza rebelde.
Aulla el viento marino entre pinares, sabinas y enebros, tomando el sol los camaleones y lagartos, salen de su refugio gaviotas y garcillas, lechuzas y ratoneros. Costas que narran historias de dolor y de guerra, de muerte y saqueo, de riqueza y olvido, de trueque, de choque, de encuentro…
Debido al miedo por el pillaje de los bereberes procedentes de África, la zona costera de Barbate se llevó muchos años prácticamente despoblada y en la fortaleza de Zahara de los Atunes se centraba la población que contaba con los medios de protección necesarios para luchar contra la piratería…
Cañones oxidados que rugieron en TRAFALGAR donde murió Nelson y sucumbió la gran Armada Española en desgracia… Por allí pisaron romanos, fenicios, godos, que hicieron de piedra templos y ermitas.
Los árabes le dieron nombre, «CAÑOS DE MECA», admirados por las aguas cristalinas que caen como caños rompiendo los acantilados… tan bello lugar que les pareció digno de ser LA MECA.
Ruta de piratas y corsarios, de navegantes y aventureros, de duques y marinos… Siempre vigilante en sus torres y fortines donde se forjó el aviso: «NO HAY MOROS EN LA COSTA»…
A esta etapa de inseguridad pertenecen las antiguas torres del siglo XVI, situadas en los acantilados del parque natural de la BREÑA y orientada hacia ÁFRICA. Desde allí con señales de fuego se avisaba a la población de la llegada de los piratas…
Esos vientos siguen soplando incansables, los mismos que hinchaban las velas de los galeones españoles, lanzan ahora barquitos de vela sobre las olas y a otros veleros que son tablas que surfean.
En la década de 1960, LOS CAÑOS DE MECA se convierte en punto de encuentro entre los seguidores del mundo hippie atraídos por la naturaleza del entorno. Hoy en día, es el lugar más turístico de la costa de CÁDIZ alumbrado desde el cabo de TRAFALGAR por el gran faro…
Jierro