Una de las más antiguas de las hermandades de la SEMANA SANTA SEVILLANA es la conocida como «LOS NEGRITOS». Fue fundada alrededor del año 1.400 por el arzobispo de Sevilla DON GONZALO de MENA.
Era muy común en SEVILLA el tráfico de esclavos negros, durante los siglos XIV y XV. Esto multiplicó a sus habitantes y se reunían con licencia de sus amos, en los días festivos; siendo generalmente bien tratados y queridos.
La Cofradía respondía a un modelo estrictamente étnico y cerrado; no hay referencias a mulatos y otros grupos étnicos: «Primeramente ordenamos que en esta Hermandad entren negros libres, y si algún cautivo entrare sea que traiga licencia de su amo, así para servir a la Cofradía como para pagar las penas, la cual licencia traiga firmada de su mano o, si no supiere escribir, con testigos»…
Quienes obtuvieron el permiso de sus amos, si eran cautivos, o ingresaran en la Hermandad siendo libres, tenían en ésta un medio para poder reunirse, organizarse y expresarse libremente, lo que no les era fácil conseguir en otra circunstancia sin ser molestados o provocar temor entre los blancos.
Pero no fue la de los NEGRITOS la única Hermandad de «morenos» que hubo en la SEVILLA del siglo XVI. Se aprueban las reglas de otra Hermandad, en el arrabal de TRIANA, y de una de mulatos en los intramuros de la ciudad.
Los negros esclavos que no convivían todo el tiempo con sus amos y, más aún, los libres, constituían junto con los mulatos y otras etnias consideradas inferiores, como los gitanos, una parte muy importante de lo que hoy serían «grupos de riesgo». Vivían en los extramuros de la ciudad. Sobre todo, en el barrio de la MAR, conocido como de Cestería o la Espartería, actual ARENAL, y al otro lado del río, en TRIANA…
En una sociedad multiétnica y rígidamente estratificada, como era la SEVILLA capital de Indias y una de las metrópolis más importantes de Europa. En el año 1500 existían dos cofradías de negros y una de mulatos. Todas ellas presentaban una economía muy precaria, y habían de sufrir, en distintos momentos, además de las crisis generales de todas Cofradías, otras provocadas por el interés de hacerlas desaparecer y por crisis demográficas que llevaron a dos de ellas a la extinción.
Sólo logra subsistir la de «LOS NEGRITOS» aunque con un largo periodo de suspensión de la Estación de Penitencia (1786), hasta que llegaron los negros de la HABANA, y con este documento, y el de algunas personas blancas, que también trabajaron, hasta que volvió a hacer su estación en el año 1849…
Jierro