A finales del siglo XIX se encontraron unas extrañas momias en la región china de TARIM, eran restos humanos de raza blanca que pertenecían al pueblo de los TOCARIOS que emigraron alrededor del siglo V d.C. hacia el extremo occidental de la actual CHINA.
A finales de la EDAD ANTIGUA, llegaron unos hombres desconocidos en carros de combate a un desierto ubicado entre el Himalaya al sur, el desierto Gobi en el este y las estepas montañosas al norte y oeste. Esos extranjeros, emigrantes europeos, llegaron en son de paz, no trajeron guerra, sino ovejas y cabras de su antiguo hogar y también una religión mundial hacia ASIA. Se sabe que durante siglos fueron comerciantes importantes en la ruta de la seda, su idioma era una de las lenguas francas y transportaron la fe budista desde la INDIA hasta CHINA.
Antiguas pinturas rupestres informan sobre sus habitantes. Se ve personas barbudas con pelo rubio, algo inusual en ASIA. Un gigante con dos metros de altura con pelo rojo y barba roja, y una nariz larga, rasgos físicos más habituales de europeos.
Los arqueólogos encontraron en el desierto de TAKLAMAKAN miles de restos de papeles, que indicaban la existencia de una sociedad culturalmente avanzada y tras años de trabajo, dos alemanes identificaron y descifraron las letras hace casi 100 años, como partes de un idioma desconocido. Sorprendidos descubrieron que este idioma pertenecía a la familia indoeuropea, cuyo idioma se había extendido desde hace miles de años desde EUROPA hasta la INDIA, siendo sus herederos el persa, indio, latín o griego…
LOS TOCARIOS fueron los habitantes que poblaron la Cuenca del TARIM (CHINA) y su lengua se reconoce como TOCARIO. Las fuentes chinas antiguas mencionaron la existencia de LOS TOCARIOS en el país de «Las Arenas Móviles» (el desierto de TAKLAMAKAN) donde eran pastores y combatían a caballo usando arcos y flechas.
La RUTA de la SEDA recorría la Cuenca del TARIM hasta el antiguo limite occidental de CHINA. Los oasis en los cuales vivían LOS TOCARIOS eran etapas obligadas de tal ruta, de modo que los pueblos TOCARIOS, al mismo tiempo que cultivaban sus tierras fértiles, se vieron beneficiados en el comercio que por ella se desarrollaba.
Los antiguos TOCARIOS rindieron un especial culto a la luna como diosa de la fertilidad y crearon una civilización que duró hasta el siglo X, cuando fueron invadidos por los mongoles…
Jierro
