Luna de esturión,
luna bella,
luna de agosto,
luna llena,
luna de amor…
Te esperé en la playa deseosa,
que curaras hileras de silencios,
de escarnios, angustias, espantos,
donde castigaras al malo,
al enemigo del pueblo…
Mientras, enmedio de la sombra,
montañas de azucenas llamean,
y las silvestres violetas blancas,
sonríen en la desértica arena…
Yo me quedo escuchando,
el susurro de las olas,
rompen y rompen en la orilla,
una tras otra incansables,
con música repetitiva…
¡Y la luna no llegó!
Bien sé que ya no alumbras,
tristezas de almas huérfanas,
donde se arranca la vida,
entonces esperé serena,
el nacer del nuevo día…
Jierro
