lunes, 01 de noviembre de 2021 – 08:43

lunes, 01 de noviembre de 2021 – 08:43

Según las creencias populares canarias en la isla de Tenerife en una zona montañosa llamada » Macizo de Anaga «, las brujas bailaban en torno a una hoguera en el » Bailadero de Anaga «.Tras sus «Aquelarres» implorando la lluvia, bajaban a la costa para bañarse desnudas…
El Bailadero concentraría a toda la población pastoril de la península de Anaga en las épocas de sequía para la celebración de ritos propiciatorios en demanda de LLUVIA.
La zona donde se encuentra El Bailadero era frecuentada por los guanches, pues era un importante lugar de culto, un cruce de caminos para los habitantes desde el siglo XVI.

La magia, la brujería y en general la invocación de fuerzas y seres sobrenaturales para obtener determinados resultados, está presente en la cultura humana desde sus mismos inicios y aún sigue presente en prácticamente todas las culturas actuales.
Desde muy antiguo las diversas culturas establecieron castigos para las personas a las que se atribuía causar daños mediante la invocación de fuerzas y seres sobrenaturales, como sucedía en la magia negra.
Muchas culturas, tanto antiguas como modernas, han reaccionado de forma puntual a las acusaciones de brujería con miedo supersticioso o religioso, y han castigado, o incluso asesinado, a los presuntos practicantes…

Diversos pueblos nativos de todo el mundo han creído que chamanes, brujos, sacerdotes, nigromantes, y en general individuos con supuestos poderes pueden provocar o invocar a seres sobrenaturales, diabólicos o demoníacos, para causar daños a distancia. En algunas de estas culturas toda desgracia, enfermedad o muerte es atribuida a los dioses, al diablo, a los demonios o al mal causado por las brujas.

Durante la caza de brujas, nadie fue detenido en flagrante delito de Sabbat. Ni caldero ni escoba figuraron como pruebas . Ningún juez vio el vuelo nocturno de las brujas.
Investigaciones recientes muestran que solía sospecharse de brujería en mujeres viejas y en las personas socialmente más débiles. A menudo bastaban rumores o denuncias que llevaba a conseguir confesiones falsas a través de la tortura…

Jierro


Publicado el

en

por